Pero la fusión de Ajayu como manifiesto musical sobrepasó el solo intercambio entre ambos mundos, y por eso el grupo aparece también entre los proyectos cultores de las músicas del mundo, con una serie de percusiones africanas y aerófonos del Medio Oriente, lo que le valió la entrada al sello Mundovivo en 2013. Sus principales escenarios fueron las universidades porteñas como la de Valparaíso, de Playa Ancha y Católica. Su primer disco es el homónimo Ajayu (2012), que incluye obras instrumentales en una estética de la fusión latinoamericana con protagonismo de lo andino, aunque ya para Grieta (2018), su segundo y último trabajo, contó sonidos como el ney turco. Ello abrió la puerta hacia ese mundo de timbres nuevos que tendría impacto en los proyectos musicales posteriores de algunos de sus integrantes. Hacia 2019, varios de ellos comenzaron a tomar caminos propios, sobre todo el compositor Antonio Monasterio, quien en paralelo se encontraba trabajando en su proyecto de ensamble de fusión con las composiciones para el disco Centro y periferia (2018), además de otros como Tomás Carrasco, quien viajó a Nepal y de esa experiencia nacería Ser o Dúo.
Origen/Fechas: Valparaíso, 2007 - 2019
Géneros: Fusión étnica, Fusión latinoamericana