Aunque el nombre del grupo alude a una ciudad de la Región de la Araucanía, La Nueva Imperial tuvo su nacimiento en la capitalina Quinta Normal, comuna donde crecieron los hermanos Sebastián y Lalo Vásquez (y a la cual iban a rendirle más tarde homenaje en el disco Postales, primer largaduración del conjunto).
Fueron, primero, cinco integrantes, todos ellos con estudios en diferentes disciplinas de la música, y con experiencia previa junto a nombres del rock, la trova, la cueca y la raíz andina, como Chinoy y Manuel García, entre otros. Tras concluir su carrera de Composición, Lalo y Sebastián mantuvieron por casi tres años un circuito constante de canto en micros, a las que se subían con guitarra, contrabajo y un repertorio de medleys que combinaba boleros, baladas y temas radiales de sobra conocidos por los pasajeros. «Fue un período de cancha y de ganar personalidad, porque tienes que ganarte al público —recuerda Sebastián—. Pasábamos en eso todo el día y parte de la noche. Terminábamos súper cansados, pero fue algo que nos dejó bien entrenados para lo que luego vendría con nuestros shows en vivo».
El común interés por la historia de la cultura popular chilena y la nostalgia hacia sus cumbres de bohemia unieron a los cinco integrantes fundadores de La Nueva Imperial, que desde un inicio se impusieron la composición de canciones originales, de acuerdo a las pistas de sus géneros favoritos: bolero, foxtrot, balada hispana y jazz guachaca. Un repertorio de roce, por qué no, con la llamada «canción debolla», demandante en lo instrumental y sin espacio para la tibieza en letras ni interpretación.
Vinieron entonces los discos, partiendo por un EP homónimo de 2015. Todos las publicaciones de La Nueva Imperial —que desde 2018 se asentó como cuarteto— han estado conformados por composiciones propias. Con producción de Cuti Aste, el álbum Brujo de Los Andes (2022) destacó por el alto nivel de sus invitados: son las voces de Macha (Chico Trujillo) en "Vete dolor"; de Pancho Sazo (Congreso), en "Puerto de la soledad"; y de Pollo González (Santaferia), en "Otoño gris".
En Deshojado el lirio (2024), en tanto, el muy sentimental "Bolero del trabajador" confirmaba la sensibilidad del conjunto hacia su entorno, además de la flexibilidad suficiente de sus arreglos como para acoger el rapeo de Dania Neko, cálidamente integrada a una desoladora canción sobre el agobio cotidiano del trabajador promedio.
En 2023, La Nueva Imperial se hizo presente en citas musicales en varias ciudades de España y México. Probaron allí la ductilidad de su repertorio todoterreno, compartido hasta ahora frente a audiencias con altas autoridades, al igual que en fiestas de cumpleaños y bodas particulares. Si la vocación de la canción popular es su transversalidad y firmeza en el tiempo, el conjunto prueba tener lo necesario para aportar a ese caudal cuya riqueza excede modas y generaciones.
Origen/Fechas: Quinta Normal (Santiago), 2013 -
Géneros: Canción melódica, Foxtrot, Bolero