Para ser un álbum debut, Malvarrosa (2013) sonaba llamativamente maduro, en parte porque fueron canciones compuestas y grabadas luego de años de estudio «y escucha consciente», según la autora. Sus padres estimularon desde la infancia con clases particulares su gusto por el canto, y, más tarde, estudios formales de Música en Uniacc la especializaron en composición e interpretación en voz. Un posgrado en Valencia, España —donde vivió más de dos años—, reforzó la preparación teórica. «Y de pronto me vino la pataleta: qué pasa con el hacer, con el sonar. Sentía algo muy fuerte dentro mío y no quería dejarlo estar. Y entonces empecé a componer», recuerda.
La primera canción que concluyó fue “La pájara”, que a la larga sería un rebautizo para la autora, y un firme manifiesto para aclarar desde dónde volaría su canto: «Cuando comienza este trinar / se empieza el cuerpo a transformar / si tú supieras mi verdad / no dejarías de escucharme». El tema fue parte protagónica de un primer disco que incluyó otras composiciones en plan de manifiesto artístico, estrofas de expresión personal, un tema a capella y un par de peculiares baladas de amor, grabados entre ella y cinco músicos invitados y con la autora siempre a cargo de un sinuoso ukelele.
El seudónimo artístico de Javiera Bobadilla la acompaña hasta hoy y con él participó y ganó la competencia folclórica del Festival de Viña del Mar 2014 (con el tema "La retirada"). «Represento un folclor renovado, abierto al mundo y a compartir lo que sucede en Chile», dijo entonces, en una definición que puede extenderse hoy al total de su propuesta. Poco después, confirmó su compromiso con ese camino interpretativo y autoral con el disco Sagrado (2015). Allí La Pájara no aquieta su ánimo de interpelar («alguien vino a decirme que yo no nací poeta … / ¿pero a quién tengo que rendirle cuentas de mis letras?», canta en el tema que abre el disco), ampliándolo esta vez desde lo personal a lo colectivo, con varias canciones de evidente observación social; algunas de versos más ingenuos (como los de “Quién me mató”, su dúo con Nano Stern) y otras con un contundente diagnóstico generacional (como el de “Fracturados”).
Origen/Fechas: Santiago - 02 de enero de 1985
Géneros: Pop, Canto y trova, Fusión latinoamericana