Su historia musical se remonta a la niñez, con estudio de piano clásico que mantuvo por doce años. En 1988, Max Zegers llegó a obtener un primer premio en el concurso Claudio Arrau. En la Universidad Católica, en 1990 también comenzó estudios de armonía y composición con Carlos Botto, Premio Nacional de Música de 1996. Esa formación clásica y académica le redituaría herramientas para enfrentar su siguiente rumbo en la música, convertido en profesor de piano pero más tarde en productor discográfico y cantautor. En 2006 produjo el premiado disco de Julio Zegers, Canciones de autor, que volvió a poner en órbita a su padre, quien había sido aplaudido en distintas versiones del Festival del Viña del Mar con sus canciones "Los pasajeros" y "Canción a Magdalena".
Ya al año siguiente, en 2007, se integró como pianista a su primer conjunto formal de música popular, Los Vinelis, parte del resurgimiento de la cueca chilenera, formado por los hermanos Benjamín y Nicolás Bottinelli, además de un cuequero en ruta como Lucho Castillo. También integró el grupo Los Castillo, con los hermanos Felipe y Juan Pablo Ilabaca, además del propio Castillo, en una variante pop y rock.
Max Zegers cambiaría drásticamente de vida ya en 2010, abandonando la ciudad para recluirse en el campo y reanudar la composición de canciones. Ese proceso derivó en el disco Día uno (2013), que fue la antesala del viaje con realizó por dieciocho meses a través de Latinoamérica con su mujer y sus hijos y que finalizó en octubre de 2014. Tiempo suficiente para nutrirse de nuevos y múltiples insumos para escribir canciones. Su siguiente trabajo fue Pueblos (2018), donde vertió esas experiencias en piezas como "Panamericana", "Miedo", "Fronteras" o "Negra noche", que luego salió a presentar en una gira orientada a mostrar la música en escenarios provincianos.
Origen/Fechas: Santiago - 20 de marzo de 1978
Géneros: Pop, Canto y trova