En parte, la distinción del grupo estaba dada por los estudios de Sonido (en la U. de Chile) de tres de sus integrantes, así como el largo oficio de su baterista en proyectos diversos. Juan Ricardo Weiler había pasado ya por varias bandas y venía de acompañar en vivo a Pablo Herrera. Así recuerda la rápida conformación de Pie Plano, en el libro de entrevistas Las voces de los '80: «Cuando me voy de Aparato y se lo cuento a [el manager Carlos] Fonseca, me dice […]: "Te doy dos semanas para grabar un disco para EMI con tu nuevo grupo". Yo no le creí, pero me puse a ensayar». El disco consiguió grabarse muy rápidamente —el grupo ni siquiera había actuado en vivo hasta entonces—, incluso con improvisaciones en el estudio, y con Weiler a la vez en voz y percusión.
Sus integrantes compusieron luego temas para un segundo disco, pero no hubo dinero para la grabación, en tiempos en que era impensable un financiamiento independiente. El único registro de ese material ⎯el cual cuenta con la guitarra del ex Chronos Claudio Martínez⎯ está en doscientos discos de vinilo que Weiler mandó a hacer a Mendoza.
Origen/Fechas: Santiago, 1987 -
Géneros: Pop